El miedo de Paula a la etiqueta de “difícil”
Paula es la empleada estrella: eficiente, puntual y, sobre todo, incapaz de decir que no. Sus compañeros lo saben y, a menudo, terminan “delegándole” tareas que no le corresponden bajo la excusa de que “ella lo hace mejor”. El viernes pasado, Paula aceptó un reporte extra a las 5:00 p.m. mientras veía cómo los demás salían a su happy hour.
Paula no quería ser “la compañera difícil” o “la que no tiene puesta la camiseta”, pero estaba al borde del colapso. Descubrió que el problema no era su carga de trabajo, sino su falta de herramientas para decir “ahora no” sin sonar agresiva. Al aplicar la técnica del Sándwich, Paula logró rechazar tres tareas improcedentes esta semana y, para su sorpresa, nadie se enojó; al contrario, su jefe empezó a respetar más su tiempo estratégico.
Límites y Sostenibilidad Profesional en 2026
En este 2026, el concepto de “ponerse la camiseta” ha evolucionado hacia la Productividad Sostenible. Ya no se premia el sacrificio ciego, sino la capacidad de gestionar la energía propia. Sin embargo, el sesgo de género persiste: cuando un hombre pone un límite es “firme”, cuando lo hace una mujer, a menudo es tildada de “complicada”.
La técnica del Sándwich es una herramienta de comunicación asertiva que utiliza el refuerzo positivo para “amortiguar” el impacto de un límite. Permite que el receptor escuche el “no” sin activar sus defensas, manteniendo la armonía del equipo mientras proteges tu agenda.
Cómo preparar tu “Sándwich de Límites”
1. La primera capa (El pan): Reconocimiento positivo
Empieza validando la propuesta o la intención del otro.
- La Acción: “Aprecio mucho que confíes en mí para este proyecto” o “Entiendo que este reporte es una prioridad para el departamento”. Esto abre el canal de comunicación sin fricción.
2. El relleno (La proteína): El límite claro y firme
Aquí es donde pones el “no” o la condición, sin dar demasiadas explicaciones (explicar de más debilita el límite).
- El Consejo: “En este momento no puedo aceptar esta tarea adicional porque mi prioridad es entregar el presupuesto de marzo hoy mismo”. Paula aprendió que ser específica con su carga actual es su mejor defensa.
3. La capa final (El pan): El cierre constructivo o alternativa
Termina con una nota positiva, una sugerencia o un plazo futuro.
- La Estrategia: “Podemos revisarlo el lunes a primera hora” o “Quizás X persona tenga espacio hoy para ayudarte”. Esto demuestra que sigues siendo parte del equipo, pero bajo tus propios términos.
4. El tono: El ingrediente secreto
No es solo lo que dices, sino cómo lo dices.
- La Reflexión: Mantén un tono de voz calmado y una postura abierta. El límite no es un ataque, es una información sobre tu disponibilidad. Cuando Paula dejó de disculparse por decir “no”, los demás dejaron de insistir.

En Conclusión
Poner límites no es ser difícil; es ser profesional. Al igual que Paula, tú puedes transformar tu dinámica laboral hoy mismo. La técnica del Sándwich no solo protege tu tiempo, sino que educa a los demás sobre cómo tratarte. Recuerda: quien se enoja porque pones un límite, es precisamente quien más se estaba beneficiando de que no lo tuvieras.
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